Comunidades locales y barrios

Las comunidades locales están formadas por las personas que viven, utilizan y disfrutan de los espacios naturales y urbanos de su entorno. Esto las sitúa en una posición privilegiada para detectar cambios como la pérdida de hábitats, la contaminación o la disminución de determinadas especies, y para actuar frente a ellos. Además, poseen un valioso conocimiento local sobre los lugares y la biodiversidad que los rodea.

 

Las comunidades pueden desarrollar un sentido compartido de responsabilidad sobre los espacios y recursos naturales de los que dependen. Este sentimiento de pertenencia es importante para la conservación a largo plazo, ya que las personas tienden a cuidar y proteger aquello con lo que mantienen una relación cercana.

 

Trabajando conjuntamente, los vecinos y vecinas pueden mejorar su entorno, favorecer la biodiversidad y contribuir a que los recursos naturales locales se mantengan en buen estado para las generaciones futuras. Para poner en marcha iniciativas comunitarias es importante escuchar a las distintas personas interesadas, conocer sus necesidades y buscar objetivos compartidos.

 

Oportunidades para las comunidades

 

- Reverdecer calles y espacios compartidos

Los barrios pueden aumentar sus zonas verdes mediante árboles y plantas autóctonas, jardines comunitarios, huertos urbanos o la transformación de pequeños espacios sin uso. Incluso en calles muy urbanizadas, macetas, jardineras y plantas trepadoras pueden proporcionar alimento y refugio para polinizadores y otra fauna, además de generar sombra y contribuir a reducir el calor urbano.

 

- Compartir, reutilizar y reducir residuos

Las comunidades pueden organizar bibliotecas de objetos, espacios de reparación, redes de intercambio o sistemas para compartir herramientas y otros recursos. El compostaje comunitario de restos orgánicos también permite convertir residuos en un recurso útil para jardines y huertos, reduciendo al mismo tiempo el consumo y fortaleciendo la cooperación vecinal.

 

- Cuidar y observar la naturaleza local

Los vecinos pueden participar en actividades como recogidas de residuos, restauración de hábitats, control de especies invasoras o seguimiento de la biodiversidad. Registrar regularmente plantas, insectos, aves y otros organismos mediante herramientas de ciencia ciudadana permite conocer mejor la naturaleza del barrio y detectar cambios a lo largo del tiempo.

 

- Crear comunidad

Las actividades ambientales pueden convertirse también en espacios de encuentro. Huertos comunitarios, grupos de paseo, actividades de voluntariado, intercambio de conocimientos y eventos locales pueden fortalecer los vínculos entre vecinos, reducir el aislamiento social y aumentar el sentimiento de pertenencia al lugar donde se vive.

Herramientas útiles

 

100 medidas para la conservación de la biodiversidad en entornos urbanos
Guía en español con propuestas prácticas para incorporar la biodiversidad a pueblos y ciudades. Incluye medidas que pueden impulsar tanto administraciones locales como asociaciones vecinales y ciudadanía.
Más información: https://www.miteco.gob.es/es/ceneam/recursos/materiales/conservacion-biodiversidad-urbanos.html

 

iNaturalist / Natusfera
Plataforma de ciencia ciudadana que permite fotografiar e identificar plantas, animales y otros organismos y crear proyectos colectivos para registrar la biodiversidad de un barrio o municipio.
Más información: https://spain.inaturalist.org/

 

eBird
Aplicación y plataforma de ciencia ciudadana para registrar observaciones de aves. Puede utilizarse individualmente o en actividades comunitarias para conocer cómo cambia la presencia de aves en un entorno local.
Más información: https://ebird.org/

 

Repair Café
Red internacional, disponible en español, que ayuda a comunidades locales a organizar encuentros en los que vecinos y voluntarios reparan conjuntamente objetos, comp